¿DEBE ENSEÑARSE RELIGIÓN EN LOS COLEGIOS?

0
303

 

Una  ley de Educación en España coloca a la asignatura de religión católica como obligatoria y puntuable como cualquier otra. ¿Es esto de recibo? España es – según la Constitución- un país no confesional, con lo cual esta ley es anticonstitucional. Además estaríamos ante una curiosa casuística laboral de los llamados profesores de religión: sin tener título oficial de maestros, pueden formar parte del claustro de profesores. El obispo les  contrata pero el Estado les paga con nuestros impuestos, con lo que todo el conjunto raya en lo inaudito.

Tal vez haya quien piense que el Obispado será justo a la hora de contratar y despedir a sus catequistas. Pues se equivocan.

Un caso paradigmático y altamente revelador de la catadura de la Iglesia española: Una catequista de Religión Católica fue expulsada  de un colegio público por el Obispado. Pero esperen a los motivos del despido: no dar buen ejemplo por ser mujer separada y haber rehecho su vida de pareja con otra persona, algo que la Constitución defiende, pero que no parece afectar a la Jerarquía católica, siempre gozando de privilegios particulares que les sitúan por  encima del resto de ciudadanos también en esto. Ellos contratan a sus catequistas y usted y yo pagamos a través del Gobierno, designado por la curia  como cajero de la Iglesia. Un negocio tan redondo como sus ostias.
¿Qué pasa aquí con los obispos que los hace de los más prepotentes, más anti demócratas, díscolos y retrógrados de toda Europa? Todavía tenemos en nuestra memoria sus manifestaciones callejeras y pancartas contra el anterior gobierno. ¿Han visto ustedes algo semejante en algún sitio del mundo?

Si se aplicase la misma vara de medir de la  Institución católica contra sus catequistas, ¿qué habría pasado con  tantos curas, obispos y hasta  papas que en el pasado y en el presente actuaron y actúan contra la moral sexual, con sus innumerables pederastas y contra  los sagrados principios del cristianismo que ellos han reinventado a su antojo? La historia de la Iglesia está llena de procesos judiciales contra curas y obispos  denunciados por corruptos de menores o encubridores, pero pocos que a diario escandalizan a la opinión pública por sus crímenes sexuales son expulsados de su trabajo.. ¿Cuántos curas y obispos se quedarían en paro de ser así?

De modo que siempre nos encontramos con esa doble vara de medir de la jerarquía, su ley conocida ley del embudo y su mano pedigüeña que no tiene contrapartida, porque lo suyo siempre es recibir y no dar, lo cual es profundamente anticristiano. Y no vale con que hablen de Caritas, que es su tapadera, porque ahí su aportación es ridícula –menos del 3 por ciento- y  únicamente les sirve, como siempre, para aparentar lo que no son: cristianos.

El que esto escribe no solo está en contra  de que se estudie  religión en las aulas, lo que deber ser algo personal y familiar que no debe tener cabida en los currículos escolares, sino también contra la arbitrariedad, los privilegios económicos y legales que les eximen de impuestos y les permiten adjudicarse bienes comunales como si fuesen notarios.No podemos olvidar el caciquismo de los prelados en sus diócesis,  las riquezas inmensas que nunca se reparten, y la doble moral que se aplica en las relaciones entre la Iglesia y los gobiernos españoles, donde , como en los Reyes Católicos, “tanto monta, monta tanto”. Y eso seguirá así  al menos hasta que venga un Gobierno valiente que termine con el fatídico Concordato con el Vaticano y termine con tantos miramientos y privilegios como goza la jerarquía española, una de las más carcas del mundo, que parece anclada en la España de Felipe II y es alérgica en su práctica diaria a todo lo que suene a libertad, igualdad, democracia, fraternidad  y  justicia.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.